jueves, 17 de noviembre de 2011

RUBALCABA SE DELATA

En el mitin de ayer en Málaga, el candidato Alfredo Pérez Rubalcaba se refirió al Presidente, José Luis Rodríguez Zapatero, en estos términos: “José Luis ha hecho una cosa muy importante, ha sabido anteponer los intereses generales a los personales o a los del partido”.

La declaración es para nota. Lo primero porque no es verdad. Si el Presidente hubiera antepuesto los intereses generales a los del partido no habría nombrado ministros a Leire Pajín, ni a Bibiana Aído, ni a José Blanco, cuya experiencia y preparación intelectual desde luego no está a la altura de un Ministerio (posiblemente en cualquier empresa privada solvente no pasarían de becarios mileuristas). Si el Presidente hubiera pensado en el interés general y no en el de su partido habría reconocido la crisis dos años antes, se habría levantado ante el paso de la bandera de un país amigo, no habría abierto heridas cerradas en la sociedad española, no habría dado pie a una deriva estatutaria que hace inviable el Estado, habría convocado elecciones seis meses antes... Enumerar las infinitas razones que nos permiten decir que no es cierto que Zapatero haya antepuesto el interés general al del PSOE o al personal sería imposible. Este presidente ideologizado nunca ha pensado en el interés general, sólo actuó cuando recibió las llamadas de Obama y de sus socios europeos, hasta entonces sus pensamientos eran otros. Lo único que ha hecho en la dirección correcta le tuvo que ser dictado.

No obstante, lo que ha despertado mi interés ha sido comentario en sí mismo, y lo habría hecho aunque fuera cierto.

¿De qué naturaleza son los valores y los principios de un político que pretende gobernar un país, y que de hecho lleva participando décadas en su gobierno cuando considera destacable, hasta el punto de referirlo en un mitin de campaña, el hecho de que a su juicio el Presidente haya antepuesto el interés general a los propios y los del partido? El reconocimiento de la bajeza moral en la que han caído los viejos partidos no puede ser más explícito.

Pues claro que un Presidente debe anteponer el interés general a cualquier otra cosa, es su trabajo, su responsabilidad, para eso le pagamos, por eso juró ante la Constitución, es su obligación, es lo normal, no es un héroe, no es mejor persona por hacerlo... Los ciudadanos honrados no vamos presumiendo por ahí, ni nos damos golpes en el pecho porque no robemos o no estafemos, es que así debe ser.

Sr. Rubalcaba, si usted considera importante eso es porque sabe que no es lo normal en este bipartidismo que ha dejado de considerar a sus organizaciones políticas, sus agencias de colocación, como instrumentos al servicio del interés general; porque sabe que desgraciadamente lo normal es anteponer el interés partidista y el personal a cualquier otra cosa. Es lo normal por la práctica política, por su práctica política, y es lo normal por convencimiento de esa mayoría que pasta al calor de los partidos. Lo tienen internalizado.

La clase política de los viejos partidos, la que ha obligado a nacer a UPyD, está pidiendo a gritos una reeducación moral, una inmersión en los valores perdidos, más necesaria y urgente que las lingüísticas.

Tal y como están las cosas, votar a UPyD el 20 de noviembre es un ejercicio de responsabilidad ciudadana.