lunes, 15 de abril de 2013

DECRETO-LEY DE FUNCIÓN PROPAGANDÍSTICA DE LA VIVIENDA



Sólo han pasado unos días y ya se ha escrito mucho sobre el Decreto-Ley de la Junta de Andalucía de Función Social de la Vivienda, y lo que queda… No pretendo valorar su legalidad, porque ya se han manifestado expertos juristas en un sentido y en el contrario. Es algo que determinarán los tribunales cuando se produzca el primer recurso, que se producirá.

Sólo quiero defender una tesis: la principal finalidad de la norma no es resolver de forma eficaz el drama de los desahucios y el problema de la vivienda, sino la propaganda, pura y llana propaganda y marketing político, y de paso reforzar la política de la intervención, de la tutela administrativa sobre la libertad.

Si el objetivo fuera proteger a los desahuciados, ofrecer a los más desfavorecidos y golpeados por la crisis la oportunidad de disfrutar de un derecho constitucional como el de la vivienda, se habrían buscado soluciones más eficaces del tipo de las que plantea UPyD en sus enmiendas a la ILP: propiciar los cambios legales que faciliten a los jueces las herramientas necesarias para resolver procedimientos de ejecución de hipotecas, pudiendo de oficio o a instancia de parte condonar la deuda pendiente a un desahuciado en determinadas circunstancias, incluso rechazando el desahucio y permitiendo al desahuciado seguir ocupando la vivienda, durante el tiempo que considere necesario mientras las condiciones se mantengan y por el importe que se determine. Y esto lo puede hacer el juez ante causas justas, apreciadas discrecionalmente y adecuadamente acreditadas. Y esto lo puede hacer el juez porque conoce el caso concreto, las especificidades del ejecutado y el ejecutante, si ha existido abuso, engaño, posición de poder… Nadie podrá dudar que se trata de profesionales capaces de tomar decisiones mucho más complicadas como la tutela de un niño o la privación de libertad de un ciudadano.

Frente a esta solución, el bipartito andaluz, con la iniciativa IU y la modulación parasitaria del PSOE, ha optado por otra receta: la injerencia administrativa, el poder intervencionista del aparataje de la Junta, para no resolver el problema pero sí conseguir una campanada mediática muy relevante.

El mecanismo que propone implica la expropiación temporal de las viviendas recuperadas por los bancos tras ejecuciones hipotecarias, investigar la situación económica y familiar de los deudores ejecutados y cederlas a los mismos por una renta determinada. Por otra parte prevé realizar un censo de las viviendas desocupadas, y para ello exigir la información a los propietarios, y en su defecto a las compañías suministradoras de agua y electricidad, para posteriormente proceder al registro, y seguidamente a la constatación de que el propietario procede a su alquiler, y si ello no se produce, la intervención forzosa y directa de la Administración en la gestión del mismo, decidiendo incluso el precio, y en todo caso con la reserva de la sanción si se producen insumisiones en algún punto del procedimiento.

Como recoge el preámbulo del propio Decreto-Ley 6/2013, se estima que en Andalucía hay un número superior a las 700.000 viviendas desocupadas (por cierto un número indeterminado de ellas, transparencia IU mediante, de la propia Junta). El número de actuaciones administrativas ligadas al procedimiento (comunicaciones, inspecciones, actas, diligencias, apremios, audiencias, informes, resoluciones, quejas, reclamaciones, recursos, contenciosos…), millones. Y serán necesarias ingentes cantidades de recursos económicos y humanos, pues ni hay inspectores suficientes ni bastarán los funcionarios actuales adscritos a la Consejería del ramo, lo que justificará la contratación de muchos empleados, el mantenimiento y posiblemente el crecimiento de la actual Empresa Pública del Suelo de Andalucía o la creación de otras tres, con nombres muy sociales que los expertos en marketing del bolivarismo andaluz se encargarán de encontrar, también será necesario un Observatorio que el propio Decreto Ley ya adelanta, y lo que todavía no sabemos… Dotar a la Justicia con sólo la mitad de los recursos necesarios multiplicaría exponencialmente los resultados, pero eso no interesa.

Porque no se engañen, el único objetivo es la propaganda. El lanzamiento mediático ha sido perfecto, las cuatro familias jerezanas que al día siguiente eran popularizadas por todos los medios en toda España no ha sido fruto del azar, sino de la orquestación. Que el PSOE lo haya hecho suyo y anuncie que pretende reproducir el sistema en toda España es otra evidencia. La campaña de imagen está lanzada, y sólo queda la duda de si IU será capaz de evitar que los réditos se los lleve el PSOE.



Con respecto a los ciudadanos como siempre no hay ninguna duda. Seguirán padeciendo y esperando, porque éste es el peor y más retorcido camino para llegar al objetivo previsto. Les han contado que no tienen nada que temer porque Papa Estado y Mamá Junta se encargan de velar por ellos, y en vez de confiar en su independencia y desatarles las manos para que puedan relacionarse de tú a tú con las entidades financieras, en libertad y sólo ante el arbitrio del juez, por supuesto en un marco legal justo no como el actual, les han contado que no tendrán que preocuparse por nada porque, como niños pequeños, sin la tutela administrativa están perdidos.

Afortunadamente con respecto a la Justicia, tampoco hay ninguna duda. Los jueces han demostrado que con todas las excepciones que confirman la regla, siguen siendo una de las pocas esperanzas de este país, se han convertido en auténticos héroes cuyos nombres ya conocemos, Alaya, Ruz, Castro…, siguen con una tecnificación y medios del siglo XX y propios de un Estado en vías de desarrollo, sus órganos de gobierno siguen politizados, pero mientras no se demuestre lo contrario, son mucho más de fiar que los políticos del bipartito andaluz y el rodillo popular estatal, esos que no van a permitir que se impida un solo desahucio sin aprovechar la oportunidad para ponerse una medalla, porque bajo sus criterios es un desperdicio que los jueces hagan este tipo de cosas sin necesitar extraer jugo electoral.